Tormenta Subtropical Olga
WFO San Juan, PR

Resumen

El 10 de diciembre de 2007 hubo un desarrollo rápido de un área persistente de baja presión, justo al norte de San Thomas en las Islas Vírgenes Americanas conviertiéndose luego en la tormenta subtropical Olga. Según los registros, Olga fue el 10mo ciclón tropical que se desarrolló durante el mes de diciembre en casi 150 años. Además, es la 4ta tormenta tropical desarrollada en diciembre que tocó tierra. Debido a la intensificación rápida de este sistema en la proximidad de las áreas más pobladas, la toma de decisiones fue crítica pocas horas antes de que ocurriera el evento. En un período de 48 horas en las que Olga afectó la isla de Puerto Rico, los estimados del radar mostraron sobre 15 pulgadas de lluvia que cayeron sobre algunas áreas altas de las islas, mientras las observaciones mostraron que cayeron aproximadamente 10". En general, los totales de lluvia alrededor de la isla fluctuaron desde 4" a 8". Una muerte relacionada indirectamente al impacto de la tormenta fue atribuída a un deslizamiento de tierra causado por una lluvia fuerte que ocurrió en el Barrio Dajaos, a lo largo de la carretera 167 desde Bayamón a Naranjito. Además, varios ríos alcanzaron la "etapa de inundación mayor" en las áreas densamente pobladas. Eventualmente, la tormenta subtropical Olga se intensificó y se convirtió en la Tormenta Tropical Olga mientras azotaba la República Dominicana un día después causando 33 muertes, desplazando a 61,000 personas y causando pérdidas de varios millones de dólares a causa de inundaciones mayores. (Aquí se muestra una foto de la cantidad de agua acumulada sobre el Lago Dos Bocas, cerca de Utuado en Puerto Rico).

Eventos que provocaron la formación de Olga

En los días previos a la formación de la tormenta subtropical Olga, una vaguada en los niveles bajos comenzó a desarrollarse a lo largo de la periferia este de una baja presión en los niveles bajos sobre el Océano Atlántico cerca de la longitud 50 grados oeste. Las aguas en la región no estuvieron lo suficientemente cálidas como para contribuir al desarrollo subtropical, cerca de 28 grados Celsios. Inicialmente, el sistema estuvo inhibido por los vientos cortantes fuertes del suroeste que provocó que la convección permaneciera en el lado norte del sistema. Los modelos no mostraron desarrollo del sistema, probablemente debido a los efectos de los vientos cortantes, pero varios modelos mostraban una vaguada en los niveles bajos o un sistema débil cerrado de baja presión formándose justo al sureste de Puerto Rico en un período de 3-5 días. A medida que el sistema continuaba moviéndose hacia el oeste, éste mostraba señales de una mejor organización, pero los vientos cortantes del suroeste estaban lo suficientemente fuertes como para prevenir que se desarrollara una circulación cerrada en los niveles bajos. El domingo 9 de diciembre, la oficina de pronósticos (WFO por sus siglas en inglés) de San Juan y el Centro Nacional de Huracanes comenzaron a comunicarse sobre el sistema y su potencial de amenaza.

La mañana del lunes 10 de diciembre, el sistema de baja presión comenzaba a mostrar señales de rotación en los niveles bajos en los satélites a medida que continuaba moviéndose al oeste hacia las Islas de Sotavento. La convección profunda aún continuaba limitada mayormente al lado norte del sistema y, juzgando por los modelos y el movimiento inicial, parecía que Puerto Rico no sería afectada por las lluvias. Con la proximidad del sistema a tierra, la Oficina de Pronósticos de San Juan emitió una Vigilancia de Inundaciones para toda la isla y las Islas Vírgenes Americanas de San Thomas y San John, al igual que una Advertencia de Vientos Fuertes, que estuvieron afectando la isla desde el día anterior antes de que la tormenta rozara la costa.

Olga se intensifica rápidamente y se convierte en una Tormenta Subtropical la noche del lunes 10 de diciembre de 2007

Las características subtropicales comenzaron a aparecer rápidamente a medida que el sistema de baja presión mostraba mejor formación durante las horas de la tarde del lunes 10 de diciembre. El centro del sistema se encontraba justo al norte de San Thomas en las horas del anochecer, con poco movimiento sobre las aguas cálidas y poco profundas. Esto localizó el sistema justo debajo de una columna de baja presión en los niveles altos entre dos lóbulos de vorticidad en las capas altas de la atmósfera. Esto fue un paso crítico en el proceso de intensificación de Olga. Una reducción en los vientos cortantes permitió que la tormenta cerrara su circulación en los niveles bajos y comenzara a envolver convección alrededor del centro recién formado. La coordinación aumentó entre la Oficina de Pronósticos de San Juan y el Centro Nacional de Huracanes (NHC por sus siglas en inglés), cuyos especialistas en huracanes habían estado observando la tormenta de cerca y habían emitido un Comunicado Especial sobre Disturbios Tropicales. Los especialistas en huracanes habían notado vientos sostenidos de fuerza de tormenta tropical (35 nudos ó 40 mph) en la boya 41403, localizada aproximadamente a 150 millas al norte de San Thomas, y los vientos en el Aeropuerto Cyril E. King en dicha isla se estaban comenzando a fortalecer y creando ráfagas hasta de 30 nudos. En ese momento, la convección estaba comenzando a afectar el noroeste de San Thomas a medida que surgían topes de nubes, que alcanzaban entre 55 a 60 mil pies, acercándose a la baja presión que se intensificaba rápidamente. A medida que se intensificaba la convección, el centro de baja presión se fortalecía significativamente ya que aumentaba la corriente de vientos del noroeste en el lado noroeste del sistema , permitiendo así que la convección se moviera al sur hacia la costa norte de Puerto Rico.

Notando la situación del cambio rápido, el NHC y la WFO de San Juan se comunicaron nuevamente sobre cómo nombrarían al sistema y qué tipo de avisos debían ser emitidos. A las 11 pm AST del lunes 10 de diciembre, el NHC nombró la Tormenta Subtropical Olga como el ciclón número 15 de la temporada y emitió su primera advertencia pública. La isla de Puerto Rico no estaba incluída en el aviso de tormenta tropical, solamente las aguas costeras del Atlántico al norte de la isla debido a los vientos más débiles en el lado sur de la isla.

Impactos en Puerto Rico

Durante las horas tempranas de la mañana del martes 11 de diciembre, la costa norte de Puerto Rico comenzó a experimentar lluvias fuertes y vientos de 30 mph con ráfagas de 37 mph. Varios residentes estimaron vientos de cerca de 50 mph a lo largo de las costas del norte. Durante el día del martes, el centro de la Tormenta Subtropical Olga se movía sobre las aguas a lo largo de la costa norte de Puerto Rico y justo al norte del Pasaje de la Mona entre Puerto Rico y la República Dominicana. En ese momento, la tormenta se había intensificado sustancialmente. Eventualmente, Olga perdió sus características de núcleo frío y se convirtió en la Tormenta Tropical Olga, produciendo vientos de cerca de 50 nudos (58 mph, mediciones obtenidas por un avión) en su núcleo sobre las aguas justo antes de tocar tierra a lo largo de la costa este de la República Dominicana. La circulación en los niveles bajos con una presión de 1004 milibares se tornó impresionante, permitiendo que la convección rodeara completamente el centro. La mitad sur de Puerto Rico también recibió cantidades sustanciales de precipitación. Los estimados del radar mostraron cantidades muy impresionantes de lluvia cubriendo rápidamente a toda la isla. Comenzaron a recibirse reportes de casas que sufrieron daños, ríos inundados, deslizamientos de lodo y de tierra a medida que la lluvia continuaba durante el día y el anochecer.

Algunos reportes que se recibieron en el Servicio Nacional de Meteorología en San Juan después del paso de la tormenta, de acuerdo al periódico El Nuevo Día, incluyeron una fatalidad indirecta causada por un deslizamiento de lodo y rocas que impactaron un automóvil con dos pasajeros el miércoles 12 de diciembre a la 1:30 am en la carretera 167 entre Bayamón y Naranjito. El pasajero murió, pero el conductor sobrevivió. Además, varias carreteras se mantuvieron cerradas al tráfico a través de todo PR debido a árboles caídos, inundaciones repentinas y agua acumulada en las carreteras.

También fueron comunes los impactos a las estructuras y servicios a través de PR. Según informes de la policía, dos personas que se encontraban en su hogar en Aguada, PR sufrieron lesiones cuando un árbol cayó sobre su casa a las 4:10 am del martes 11 de diciembre. Además, se afectó el servicio de energía eléctrica y los abastos de agua a través de la isla. Se reportó que sobre 20,000 personas estuvieron sin el servicio de energía eléctrica y más de 35,000 personas estuvieron sin el servicio de agua en algún momento mientras pasaba la tormenta.

Los impactos fueron menos severos en las Islas Vírgenes Americanas; en San Thomas se recibieron solamente 0.97" de precipitación en el aeropuerto con el paso de este sistema, pero otros impactos fueron ciertamente dignos de mención. De acuerdo con los reportes recibidos por el periódico de las Islas Vírgenes, se reportaron varios problemas con el servicio eléctrico a través de San Thomas y Santa Cruz causados por ramas de árboles que cayeron sobre las líneas del servicio eléctrico. Algunos negocios locales, incluyendo la compañía de vuelo Seaborne Airlines, fueron interrumpidos durante el paso de la tormenta, pero las actividades normales fueron reanudadas a medida que las condiciones del tiempo mejoraban.

Los pronosticadores de la oficina de San Juan estuvieron emitiendo varios avisos de inundaciones repentinas y de inundaciones para la mayor parte de los ríos de Puerto Rico. En general, se emitieron sobre 30 avisos de inundaciones durante este evento. La lluvia asociada con la tormenta tropical Olga fue tan intensa y amplia que después que pasó la tormenta, se podía observar la turbidez del agua de los ríos locales reflejada en las imágenes del satélite por varios días.

Conclusión

La intensificación rápida de Olga cerca de Puerto Rico representó una situación complicada para los pronosticadores envolviendo una de toma de decisiones crítica y una coordinación interagencial. Al igual que el caso de la Tormenta Tropical Noel (convirtiéndose más tarde en huracán), la baja presión se formó muy cerca de Puerto Rico y se intensificó provocando más dificultades para la isla de La Española. La Oficina de Pronósticos de San Juan sirvió como rol crítico proveyendo la experiencia local, observaciones y servicio al cliente durante la temporada tardía, rara pero no inusual, de ciclones tropicales.

Las islas en el área de aviso de la Oficina de Pronósticos de San Juan no fueron puestas bajo aviso de tormenta tropical debido al número de factores. Primero, hubo advertencias de vientos fuertes y vigilancias de inundaciones en el momento en que se nombró el sistema. Segundo, el centro del sistema estuvo moviéndose hacia el oeste a través del norte de las aguas del Atlántico con vientos que estuvieron muy por debajo de fuerza de tormenta tropical en su lado sur. Tercero, el sistema fue nombrado por el NHC tarde al anochecer, sintiéndose en ese instante los efectos de la tormenta a través de gran parte de Puerto Rico. En ese momento, el nombramiento del sistema se tornó prácticamente transparente al público. Las consecuencias negativas en términos de la percepción pública fueron eludidas por tomar la decisión de emitir un aviso de tormenta tropical, optando solamente por los avisos y advertencias locales que ya estaban en efecto.


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